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INSTRUMENTOS MUSICALES DE FIBRA DE CARBONO

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 INSTRUMENTOS MUSICALES DE FIBRA DE CARBONO

Hojas de fibra de carbono se puede utilizar para reemplazar o sustituto aluminio o placas de acero en una amplia gama de proyectos. Sus propiedades mecánicas superiores que placas del mismo peso como aluminio o tubo de acero puede ser mucho más fuerte, o tubos de la misma fuerza puede ser mucho más ligero.
Hay varias formas de utilizar los materiales compuestos, dependiendo de lo que se fabrique. Para objetos como aviones, coches, bicicletas u otros objetos de ingeniería se desarrollan procesos industriales especiales que confieren una gran resistencia al material. Pero para instrumentos esos procesos no son necesarios e incluso son perjudiciales para la acústica.
 
Hace tiempo que la fibra de carbono se viene utilizando en la fabricación de instrumentos  musicales con buenos resultados . Y a pesar de que el mundo de la construcción de violines es tremendamente conservador el de fibra tiene sus fans. Se supone que el mejor violín posible se construyó hace siglos y desde entonces casi todo el mundo busca acercarse a ese ideal procurando utilizar las mismas técnicas, materiales y métodos que entonces. Pero no todo el mundo piensa de la misma manera, y hay constructores inquietos que quieren utilizar los avances tecnológicos y los nuevos materiales para aprovechar sus ventajas.

clavijero

violin marca Dlutowski

fondo

parte trasera del violín

 

¿cómo es el proceso de fabricación ?

–  Cuando se trabaja con fibra de carbono, siempre se parte de moldes preestablecidos, diseñados a partir de un programa informático de 3D, tambien es posible tambien hacerlo en manera artesanal . Sobre ese molde se trabaja con la materia prima que es la tela de fibra de carbono, y con diferentes resinas que en junto con la fibra adquieren la forma del molde

 

 

. Tras obtener las piezas “en bruto”, igual que las de un violín tradicional, o guitarrra toca trabajar en ellas de forma completamente artesanal. Hay que calibrar todos los espesores por diferentes zonas del instrumento para conseguir el mejor rendimiento acústico, comprobar que la tapa vibra adecuadamente, trabajar sobre la barra armónica y realizar el montaje de todas las piezas de forma precisa, algunas con adhesivos especiales muy diferentes a los que se utilizan en la madera.

Guitarra acustica marca Dlutowski

El espesor de la fibra en los instrumentos es muy diferente al de los violines y guitarras tradicionales, ya que la fibra de carbono es un material con mayor densidad y para vibrar de forma adecuada necesita mucho menos espesor. He realizado muchas pruebas sobre este aspecto, porque lo que se busca es la mayor proyección y belleza de sonido combinada al mismo tiempo con la mayor resistencia.

¿Y qué ventajas ofrece respecto a la madera?

Mientras que los instrumentos fabricados en madera requieren un ajuste y un control constantes y dejan de sonar en ambientes de alta humedad, los instrumentos acústicos de carbono  y son garantía de estabilidad ante las condiciones ambientales y los cambios bruscos  de temperatura y humedad, ofreciendo gran resistencia y durabilidad. Pueden sobrevivir más fácilmente en viajes, a caídas, golpes y accidentes que un instrumento tradicional no soportaría, presentando las mismas condiciones que un instrumento tradicional.

La guitarra clásica y flamenca

Guitarra Flamenca

Es más ligera, no se rompe facilmente, no le afecta la humedad y suena exactamente igual e muchos casos mejor que una de madera. Estas son algunas de las características de las guitarras fabricadas con fibra de carbono. El precio es otra de las ventajas de la fabricación con este material, que además es ecológico, ya que si una buena guitarra de madera puede costar 3.000 euros, “estas saldrán más o menos por la mitad”. Y no solo es el precio ya que la vida del instrumento es mucho más larga. “No se vence, como les ocurre a las de madera, ni se arquea. Además es muy difícil que se rompa, pero en caso de que esto ocurra, se puede reparar perfectamente y el resultado puede ser  invisible”, cuenta emocionado el fabricante, que ha querido utiliz antiguas, materiales diversos, moldes, violines a medio construir, Jerzy Dlutowski se mueve con delicadeza por un taller en el que el visitante se ve trasladado a aquellos espacios artesanales, donde el maestros ejercía su labor. En cuanto estén a la venta, uno de los primeros clientes de Dlutowski será Enrique Bermúdez, guitarrista del Ballet Nacional de España, auténtico defensor de las guitarras de fibra de carbono. “Hasta el momento solo la puedo tocar cuando vengo al taller, ya que no las tiene todavía en venta”, asegura el músico quien anuncia que en el momento en que se comercialicen, él será uno de los primeros en comprarla. “Me impresiona mucho esta guitarra; el golpe que tanto dicen los flamencos lo tiene igual que la de madera. Suena idéntica, no tiene ninguna diferencia con la tradicional”, ha considerado el músico. Al igual que ocurre con las de madera, “cuando sacas la guitarra del estuche está dormida, está fría, necesita que la toques y al cabo de unos minutos ya está caliente y coge volumen. Con la de fibra ocurre exactamente lo mismo”. Canario, con su padre como maestro, Enrique Bermúdez comenzó a tocar la guitarra a los 8 años y desde 1999 forma parte del Ballet Nacional de España, destacando su interpretación en la obra Oripandó. Su amplia experiencia le permite asegurar que los sonidos de la nueva guitarra son buenos, “suena muy flamenca”, es ligera, cómoda, potente, y una de sus ventajas más importantes “es que suena igual aquí que en una isla. Las guitarras de madera pueden sonar perfectamente en Madrid y quedarse mudas en Alicante. Esta guitarra puede meterse en agua y sonar exactamente igual”. El color, una pega A pesar de todos estos elogios, Enrique Bermúdez reconoce también la principal pega que puede tener la guitarra y que es su color negro. “Es la única excusa que se le puede poner; es complicado que los flamencos toquen una guitarra negra” ya que se trata de un mundo muy purista. Los potenciales clientes van a ser en principio más músicos relacionados con el jazz, el pop, el rock y otras alternativas musicales más modernas.

Lo primero de todo es tener un molde que se logra con otra guitarra “que luego hay que tirar”. Una vez conseguido el molde, se hace el contorno en cartón, aumentando varios centímetros, y luego se corta con unas simples tijeras la fibra de carbono, una especie de malla “en que cada hilo tiene unos doce mil pelitos”. A continuación se forra el molde con el tejido cortado y se endurece con resinas. La tapa se hace de la misma forma y a continuación se unen las parte, se lija, barniza, se colocan los demás accesorios “y todo ello de forma absolutamente manual”, ha comentado Dlutowski que tarda aproximadamente un mes en hacer cada una de estas guitarras. Ver mas aqui: http://www.artluthier.com

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